Comunidades mapuches de la Patagonia celebran desde este miércoles y hasta el fin de semana el Wiñoy Tripantu o We Tripantu, el inicio de un nuevo ciclo de la naturaleza en el que la noche más larga del año deja paso al nuevo sol, considerado el Año Nuevo de los pueblos originarios.

“Ancestralmente y hasta hace no tanto tiempo era una ceremonia familiar, más íntima, y con la recuperación y difusión de la cultura mapuche fue haciéndose más conocida y algunas comunidades la realizan en forma abierta, incluso para los no mapuches”, explicó a Télam Oscar Moreno, comunicador y periodista del canal Wall Kintun, que esa etnia tiene en Bariloche
Moreno, originario de la comunidad Valentin Sayhueque, de la zona cordillerana de Chubut, indicó que son numerosas las comunidades de la región que realizan el We Tripantu, entre las que figuran Ranquehue, Wiritray, Coluan Nahuel, Quintupuray, además de otras en Río Negro y Neuquén.
“Es un evento relacionado con la naturaleza y la vida, que se celebra en todo el hemisferio sur y se conoce con muchos otros nombres, como el Inti Raymi”, agregó.
La concejal local Cristina Painefil, también mapuche, describió que “se trata de una ceremonia muy emotiva e importante, en la que alrededor de un fogón los mayores transmiten los saberes ancestrales, observan las constelaciones, estudian la naturaleza en el nuevo ciclo y comparten la cultura de los pueblos originarios”.
Armando Marileo Lefio, filósofo de la Universidad de Temuco (Chile) y “Ngenpin” (relator u orador mapuche), publicó el documento “We Tripantu, ancestral y contemporáneo”, en el que refiere que la ceremonia “data de miles de años, pues responde a la lógica y normativa de la naturaleza y del cosmos, a través del cual los primeros mapuche asumieron y adaptaron su vida individual y colectiva”.
Indicó que en la actualidad existen dos tipos de eventos conmemorativos, el We Tripantu Ancestral y el Contemporáneo.
El primero, se hace en una “ruka” (casa) construida con un fogón en el centro y la puerta principal orientada hacia la salida del sol, donde analizaban los ciclos naturales del pukemngen (lluvias), pewüngen (brotes), walüng (abundancia) y rimü (descanso o zambullidas), con los que se determina “el día exacto del we tripantu”, no siempre coincidente con el 21 de junio de inicio del invierno en las culturas de origen europeo.
Marileo indicó que la versión contemporánea comenzó a introducir cambios hace unos 60 años con la “la imposición del mundo occidental a través de la escuela, el cristianismo y la fiesta de San Juan Bautista”, para ir luego recuperando originalidad y “reivindicar el We Tripantu de los antepasados”, con agregados folklóricos y populares.-