Rescatar la cultura de los pueblos mapuches, generando espacios de intercambio, recreando diversas expresiones y manifestaciones, es la premisa que juntó a más de 100 chicos del norte neuquino. Jugaron la chueca, un juego de origen mapuche cuya finalidad era unir a los pueblos, la misma que hoy convoca a escuelas de la zona para compartir un espacio de interculturalidad.

Con el lema “Algo sabemos de mapuche (“Deuma kimun mapudungun”), las escuelas 70 de Naunauco, 97 de Chorriaca y 15 de Chos Malal se juntaron para acercarse esas costumbres.

En la zona hay especial interés en que los niños sean protagonistas y puedan ser críticos y reflexivos al momento de ir formando su personalidad y para ello deben ser conocedores de la historia y la cultura de los pueblos que habitaron los tierras en las que ellos viven.

Teniendo como escenario el paraje Naunauco, se reunieron alumnos de cuarto y quinto grado de los tres establecimientos educativos, a los que concurren chicos de las comunidades mapuches Kilapi y Huayquillán.

Juan López, Susana Valdez, Yésica Liberatory y Mariela Fuentes fueron los mentores de “una iniciativa que se transformó en un encuentro de reflexión, rescate de la cultura, intercambio y compañerismo”, indicó López.

Participación

El docente destacó la participación de alumnos de cuarto año del Instituto de Formación Docente 2 de Chos Malal que cursan la asignatura Interculturalidad, quienes se sumaron durante la jornada y también a los profesores de Educación Física Vanesa Bosque y “Lulo” Fuentes.

Los chicos jugaron la chueca, un juego de habilidad practicado por el pueblo mapuche, del que formaban parte bandos de hasta 20 jugadores.

Los mapuches lo jugaban acompañándolo de rezos, bailes rituales y banquetes, dado que el objetivo era unir a las comunidades y tiene similitud con el hockey, sólo diferenciada por la cantidad de participantes, porque el palo nunca se levanta del suelo y por el amplio espacio para hacer un tanto. La chueca o palitún se jugaba con una careta de madera o “collón”, una bocha y un palo con punta curva llamado “huiño”. La pelota o “pali” se coloca en un hoyo ubicado en el centro del campo y el ancho de la cancha era el espacio disponible para anotar un punto o tripal.-

 

PUBLICADO POR DIARIO RÍO NEGRO