“La inauguración se va a ir dando por etapas. Es un proceso complejo en el que hay muchas personas y variables involucradas. No tenemos una fecha exacta prevista, aún así puedo pronosticar que durante el 2017 ya estaría en marcha la primera etapa de funcionamiento del hospital” explicó Facundo Cornejo, médico y director de Salud Colectiva del Ministerio de Salud de Neuquén. “Existe una complementaridad entre la medicina y las distintas visiones de cómo mejorar la salud.  “Este encuentro convive desde hace mucho tiempo, y con los conflictos que esto implica, lo transitamos”, indicó el especialista.

Además, aseguró que “quienes fuimos formados en una medicina occidental, académica y cientificista, cuesta comprender que hay otras posibilidades de sanidad”.

El diseño del hospital Ranguiñ Kien, tal su nombre, representa una medialuna mirando en dirección al este como también las cabeceras de las camas en las habitaciones. Esto es para respetar la cosmovisión mapuche y el significado que tiene el este, ya que la cultura mapuche entiende que “la vida viene de este”, de donde nace el sol y su capacidad de dar vida.

Cornejo explicó que los médicos mapuches necesitan espacios diferentes, las ceremonias de curación son grupales, se realizan incineraciones de elementos, y al respecto afirmó que lo viven “como parte de devolverle al pueblo mapuche lo que a partir de la conquista se les ha quitado, de sus costumbres y cultura”.

Por otra parte, destacó el trabajo de los Agentes Sanitarios debido a que son el personal, perteneciente a las comunidades, que realizan el nexo entre la comunidad y el equipo de salud.

Desde el estado provincial de Neuquén, el pueblo mapuche tiene los mismos derechos de atenderse como toda la población, y reconocer que ellos tienen costumbres y culturas ancestrales “es lo que hay que poner en valor y respetarlo, que las prácticas no sean reconocidas por la Academia no quiere decir que no sean efectivas”, concluyó Cornejo.-

FUENTES: PORELPAIS.COM.AR – GIRABSAS.COM